
Tradición transmitida de generación en generación
En la primera procesión de 1952, cuatro costaleros llevaron a hombros al Santísimo Cristo del Milagro. Años después, el aumento del peso de las andas hizo que la imagen saliera en carroza durante la Procesión del Silencio.
En la década de 1990, un grupo de hermanos recuperó la idea de portarla a hombros. En 1999 realizaron una primera experiencia entre la Plaza Mayor y la parroquia de Santo Domingo; al año siguiente, el recorrido completo volvió a hacerse de esta manera.
La Hermandad cuenta también con jóvenes costaleros para Jesús Atado a la Columna, favoreciendo el relevo entre generaciones.
Ser costalero es cuidar de las imágenes y acompañarlas por las calles de Aranda con compromiso, coordinación y compañerismo.
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